lunes, 2 de febrero de 2009

Dejo dudas. . .

Poco, muy poco fue lo que mostró el Lobo jujeño en su visita a Tucumán. Ante un Atlético mucho más sólido, el equipo que dirige Omar Labruna -sin los refuerzos Cahais, Lima y Ladino- apenas si ostentó una buena base física durante los 90 minutos que duró el partido. Y escasas virtudes más...Parte de los problemas de Gimnasia habrá que encontrarlos en los tucumanos. Es que Atlético fue un equipo firme, bien parado, con orden y voluntad. El Lobo, en cambio, no tuvo fútbol, algo que también sufrió en los amistosos ante el Santo tucumano (al que no le pudo ganar en cuatro partidos). Tuvo una sola posibilidad de convertir en el primer tiempo, pero Ischuk le atajó el penal a Luna. Lo mejor del equipo, en resumen, fue la capacidad de salir de contraataque aprovechando cada error de Atlético en ofensiva. No es mucho.En el segundo tiempo entró Fabio Pieters, recuperado de un problema en la cadera, pero no duró mucho en el campo. Con gestos de dolor, el volante debió dejar la cancha 27 minutos más tarde, aunque por precaución.

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