La Copa se mantuvo intacta durante poco más de media hora. Cargada de contenido, fundamentada a cada brindis, a cada toque. Pero con el paso del tiempo fue mostrando su fragilidad. Se fue ajando, se fue quebrando. Hasta que se hizo añicos. Como si fuera de cristal.A Estudiantes le pasó lo que no le debe pasar en la Copa Libertadores. Demostró ser un equipo prolijo y paciente con la pelota, ofensivo desde las intenciones, con voluntad de proponer juego para ganar. Aunque esas ganas le dejaron espacios libres, una mala ocupación que se transformó en el motivo por el cual Sporting Cristal le ganó en el estreno.Estudiantes tuvo un arranque lleno de virtudes. La principal: manejó la pelota desde el saque. La tuvo, la paseó lateral y verticalmente, de manera punzante en los primeros minutos, y así generó peligro. A los 2' Heredia despejó un tiro libre de Verón; a los 3' el veloz Lentini convirtió en un mano a mano, pero el gol fue anulado por offside; a los 4', Villalta cerró justo cuando Lentini entraba para definir; a los 9', la Bruja probó, sin puntería, de volea desde afuera; a los 13, Galván fue el que exigió a Heredia; a los 28, el 1-0: personal de Enzo Pérez por izquierda, dejó un defensor en el camino y tiró el centro-gol cerrado, con el arquero a medio camino y sin reacción.Todo, todo era de Estudiantes, que seguía arriba. Tan arriba que sufrió las consecuencias. El Cristal comenzó a aprovechar los huecos con la velocidad de Aliberti, la inteligencia del eterno Palacios y las sutilezas de Hurtado. Se fue acercando no con la pelota, sino sacando ventaja de lo mal parado que quedaba el Pincha en cada córner o tiro libre. Sporting empató con una avivada de Palacios -aprovechó un despeje corto de Cellay y se agachó para cabecear al ángulo una pelota perdida-, en el segundo lo dio vuelta sin perdonar los errores (Díaz durmió en la marca, Pérez cerró mal, Hurtado definió) y lo pudo haber rematado de contra. La sacó realmente barata el equipo de Astrada: Hurtado metió una vaselina en el travesaño, Villalta se engolosinó de más con la pelota y las propias incapacidades para definir de los delanteros del team peruano impidieron que el Pincha se fuera con la serie complicada.Toda esa fragilidad defensiva preocupó a Astrada, que en el post partido admitió las falencias a la hora de perder la pelota. ¿Será el Colorado Ré, a punto de fichar, la solución a sus problemas?Un tiro libre en el travesaño de Verón, sus intentos de asistencia ante una defensa bien cerrada y un segundo gol anulado fue lo poco que mostró Estudiantes en el ST. Ganas e intenciones -buenas, es cierto- que chocaron contra su propia defensa de cristal, pero que lo dejan vivo como para volver a rehacer la Copa en La Plataviernes, 30 de enero de 2009
Una muralla de Cristal. . .
La Copa se mantuvo intacta durante poco más de media hora. Cargada de contenido, fundamentada a cada brindis, a cada toque. Pero con el paso del tiempo fue mostrando su fragilidad. Se fue ajando, se fue quebrando. Hasta que se hizo añicos. Como si fuera de cristal.A Estudiantes le pasó lo que no le debe pasar en la Copa Libertadores. Demostró ser un equipo prolijo y paciente con la pelota, ofensivo desde las intenciones, con voluntad de proponer juego para ganar. Aunque esas ganas le dejaron espacios libres, una mala ocupación que se transformó en el motivo por el cual Sporting Cristal le ganó en el estreno.Estudiantes tuvo un arranque lleno de virtudes. La principal: manejó la pelota desde el saque. La tuvo, la paseó lateral y verticalmente, de manera punzante en los primeros minutos, y así generó peligro. A los 2' Heredia despejó un tiro libre de Verón; a los 3' el veloz Lentini convirtió en un mano a mano, pero el gol fue anulado por offside; a los 4', Villalta cerró justo cuando Lentini entraba para definir; a los 9', la Bruja probó, sin puntería, de volea desde afuera; a los 13, Galván fue el que exigió a Heredia; a los 28, el 1-0: personal de Enzo Pérez por izquierda, dejó un defensor en el camino y tiró el centro-gol cerrado, con el arquero a medio camino y sin reacción.Todo, todo era de Estudiantes, que seguía arriba. Tan arriba que sufrió las consecuencias. El Cristal comenzó a aprovechar los huecos con la velocidad de Aliberti, la inteligencia del eterno Palacios y las sutilezas de Hurtado. Se fue acercando no con la pelota, sino sacando ventaja de lo mal parado que quedaba el Pincha en cada córner o tiro libre. Sporting empató con una avivada de Palacios -aprovechó un despeje corto de Cellay y se agachó para cabecear al ángulo una pelota perdida-, en el segundo lo dio vuelta sin perdonar los errores (Díaz durmió en la marca, Pérez cerró mal, Hurtado definió) y lo pudo haber rematado de contra. La sacó realmente barata el equipo de Astrada: Hurtado metió una vaselina en el travesaño, Villalta se engolosinó de más con la pelota y las propias incapacidades para definir de los delanteros del team peruano impidieron que el Pincha se fuera con la serie complicada.Toda esa fragilidad defensiva preocupó a Astrada, que en el post partido admitió las falencias a la hora de perder la pelota. ¿Será el Colorado Ré, a punto de fichar, la solución a sus problemas?Un tiro libre en el travesaño de Verón, sus intentos de asistencia ante una defensa bien cerrada y un segundo gol anulado fue lo poco que mostró Estudiantes en el ST. Ganas e intenciones -buenas, es cierto- que chocaron contra su propia defensa de cristal, pero que lo dejan vivo como para volver a rehacer la Copa en La Plata
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