jueves, 22 de enero de 2009

Todo aclarado . . .

Sin perder tiempo, Chaco Torres esperó ayer la llegada del plantel al estadio para reunirse con el DT. Aclararon los tantos, un lógico sermón y aquí no pasó nada.
Ansiedad, mirada ausente, con la Puerta 2 del Nuevo Gasómetro entre ceja y ceja. Así esperó Juan Manuel Torres ayer la llegada de la delegación sanlorencista proveniente de Mar del Plata. Durante las poco más de seis horas que duró el viaje del plantel desde La Feliz hacia la Ciudad Deportiva, donde los autos de los jugadores esperaron a sus dueños, nadie sabía si Miguel Angel Russo se reuniría con Chaco, y también con Damián Martínez, para charlar sobre la situación que provocó que el entrenador los mandara de vuelta a sus casas. Pero, por si acaso, Torres no quiso dejar pasar la oportunidad de hacer buena letra y esperó, junto a Leo Rodríguez, su representante, la llegada del entrenador y sus compañeros. Y, finalmente, se produjo el encuentro entre las partes, tal como había anticipado Russo la semana pasada, dejando de lado el cansancio lógico del viaje y de las arduas jornadas de trabajo en Mardel. ¿El resultado? Los dos futbolistas volverán a entrenarse con el plantel profesional y serán tenidos en cuenta por Miguelito. Aunque en un principio se había especulado con una sanción económica, quedó en la nada porque el técnico no es muy amigo de tocarle el bolsillo a los futbolistas.

Pasadas las 19, el micro con la delegación de San Lorenzo que supieron integrar Torres y Martínez asomó la trompa en la Ciudad Deportiva. Enseguida, las comunicaciones telefónicas organizaron el meeting, acelerando los tiempos, cosa de que el día de descanso que el plantel tendrá hoy no enfriara el caso y, mañana, la práctica ya pueda contar con Chaco y el juvenil. Durante algo más de una hora, el técnico sentó posición respecto del comportamiento que deben tener los jugadores de un equipo que arrancará el semestre como candidato a quedarse con el Apertura y, a la vez, con la ambición de llegar lejos en la Copa Libertadores. Nada nuevo, considerando que a fines del año pasado, en una de las últimas reuniones que había tenido Russo con Rafael Savino, el DT había expresado su intención de hacer respetar las normas de convivencia. Pero, así como en el invierno, Torres, y también Martínez, se pasaron de la raya. Por eso, luego de que ambos llegaran tarde en el primer día libre en Mar del Plata, los sentó al día siguiente en un remís y los mandó a Buenos Aires. Pero luego de esa sanción, la tormenta se aplacó, debido a que los dos jugadores tuvieron gestos positivos, como asumir el error y expresar su pesar. Por eso mismo, instantes antes de subirse al micro en La Feliz, ayer, el técnico le dijo a Olé: "Estamos en contacto, Torres no ha quedado solo... Charlaremos con él y con Damián Martínez, quien también me interesa. No son casos desiguales". Aunque no son casos desiguales, Russo demostró tacto para manejar las situaciones y al chico Martínez lo hizo ir a la Ciudad Deportiva con los padres. Sí, como pasaba en la escuela, ni más ni menos.

Mañana los dos estarán junto al resto del plantel con la lección bien aprendida. Será hora de pensar sólo en fútbol.



¿ PENSAS QUE VA A SER TODO IGUAL ?

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