viernes, 30 de enero de 2009

Para clasificar. . .

La Selección argentina Sub-20 entró por la ventana, sufriendo hasta el final y al filo de que un combinado sin peso como el ecuatoriano lo dejara afuera del hexagonal del Sudamericano de la categoría, que otorga cuatro cupos para el Mundial Sub-20 de Egipto.
Sin dudas, Uruguay es la sensación del campeonato, con el mediapunta Marcelo Nicolás Lodeiro, jugador del Nacional, como estandarte principal. Gano sus cuatro compromisos, a Bolivia (2-0), Chile (3-2), Paraguay (4-2) y al mismo Brasil (3-2), que todavía no logra hacer combustión con sus figuras Dentinho y Douglas Costa. Del Grupo B, Uruguay, Paraguay y Brasil se metieron a la siguiente etapa, mientras que Bolivia y Chile dijeron adiós.
Argentina, por ahora, causa decepción y la Salvio dependencia es demasiado evidente y peligrosa. Hasta el momento, el equipo de Batista se alimentó únicamente de las apariciones del exquisito jugador de Lanús, y le sumó en poca medida algunos detalles de Velázquez y pocas cosas de Cristaldo. La defensa es sumamente vulnerable, y la mejor prueba es que en todos los partidos recibió goles en contra y, salvo contra Ecuador, siempre sufrió tantos rivales antes de que se cumplieran los 5 minutos de juego.
Los resultados que el equipo de Checho cosechó en la primera fase son un sufrido empate contra Venezuela 1 a 1 (gol de Salvio), una trabajada victoria de 2 a 1 ante la frágil Perú (tantos de Cristaldo y Salvio), paridad de 2 a 2 ante el fuerte equipo de Colombia (Velázquez y Salvio, tras ir 0-2 abajo) y la opaca igualdad 2 a 2 con Ecuador (Gaitán y Bella). Venezuela y Colombia son los otros seleccionados que accedieron al hexagonal.
A priori, observando a Uruguay, y por lo que pudo verse del propio equipo albiceleste, va a estar difícil coronarse campeón del torneo, aunque no debería ser misión imposible quedarse con uno de los pasajes para el Mundial. “No pienso que a los chicos no les interese nada, no. Les da bronca y a mí me pasa lo mismo. Charlo mucho con ellos y les pregunto si están en desacuerdo con lo que les pido. Me gustaría que los jugadores fueran más rebeldes. Están dispuestos y me doy cuenta que quieren mejorar. Pero no encontramos la tranquilidad, no descomprimimos la presión”, argumentó el técnico Batista.
Por ahora, el equipo argentino no apareció y la individualidad de Toto Salvio es lo que viene salvando al representativo en sus respectivas citas. Se sufre en el fondo, el medio no encuentra equilibrio y el cambio de sistema que Checho Batista produjo en el último encuentro no demostró sustanciales mejorías. Vale recordar que en Sudamericanos pasados, Argentina recién encontró su fortaleza en la etapa del hexagonal. Agendar el 2 de febrero, día en el que se efectuará el clásico partido contra el equipo brasileño.

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